4 preguntas clave para apropiarte de tus objetivos

"Es que no depende de mí". ¿Cuántas veces hemos escuchado, pensado o dicho una frase similar? Cuando topamos con algún objetivo o sub-objetivo en el que intervienen otras personas es frecuente que sintamos cierta impotencia,  que nos lleva a "bajar los brazos", aplazar, posponer, y finalmente a desistir, abandonar, con la consiguiente frustración.

Además resulta que ésta es una circunstancia habitual, en la inmensa mayoría de los objetivos que nos planteamos intervienen, de forma directa o indirecta, en mayor o menor medida, otras personas. Formamos parte de una sociedad, comunidad, familia; trabajamos en equipo, en el contexto de una organización, de un mercado, tenemos jefes y colaboradores,  clientes y proveedores. Somos seres sociales.

Para tomar conciencia de la importancia de los demás en nuestros objetivos debemos preguntarnos ¿Mi objetivo depende sólo de mí? Es casi una pregunta retórica, ya que la respuestas casi siempre es "no". Habrá muchos objetivos sobre los que puedas pensar que depende sólo de ti, pero, piensa en cómo otras personas pueden influir, facilitando o dificultando el logro de tu objetivo, de manera sutil, quizá indirecta. Por ejemplo, puedes pensar que mejorar tu forma física depende sólo de ti, pero será más fácil lograrlo con el apoyo y la complicidad de las personas con las que sueles comer, o las personas con las que pasabas el tiempo que ahora dedicarás a hacer ejercicio. La siguiente pregunta ayuda a darse cuenta de que otras personas pueden influir en mi objetivo.

¿Quién puede facilitar o dificultar el logro de mi objetivo? El resultado de esta reflexión debería ser una lista de todas las personas que de alguna manera, insisto, aunque sea sutil o indirectamente, influyen en el logro de tu objetivo. Si en la lista hay muchas personas, selecciona los agentes clave, aquellos que más determinarán el logro de tu objetivo. A veces cuando nos damos cuenta de esta interdependencia ya surge esa sensación de impotencia, empezamos a flaquear y se tambalea nuestra determinación. En lugar de permitir esto podemos dar un paso más con otra pregunta.

¿Qué necesito exactamente de cada uno de los agentes clave que he identificado? Esta pregunta ayuda a clarificar pero por si sola sigue sin resolver el problema, de hecho este es el punto en el que nos quedamos en la mayoría de las ocasiones. Somos conscientes de que el logro del objetivo depende también de otras personas, sabemos quiénes son y qué necesitamos de cada persona. Entonces llega el momento de un tipo de pregunta muy característica del coaching, que debe aparecer siempre que descubrimos algo, las preguntas orientadas a la acción ¿Qué vas a hacer...?

¿Qué vas a hacer para lograr lo que necesitas de cada uno de los agentes clave? Esta es la pregunta que te permite apropiarte de tu objetivo, y es una pregunta que empodera, precisamente por que hay algo que puedes hacer por tu objetivo.

La Programación Neurolingüística (PNL) ofrece un modelo para la formulación de objetivos y una de las condiciones que propone para la correcta formulación del objetivo es que  sea propio. Recordemos que la PNL deriva del estudio de cómo los mejores en determinado ámbito obtienen sus sobresalientes resultados. Por tanto, las personas que sistemáticamente logran sus objetivos, lo hacen porque se apropian de sus objetivos; reconocen que intervienen otras personas, las identifican, se preguntan lo que necesitan de éstas y actúan en consecuencia, sin dejar ni un cabo suelto.

Esta es la forma de hacer que tus objetivos dependan de ti, que tus objetivos sean tuyos.

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